jueves, 23 de septiembre de 2010
Y llegaron los 23....
Espero que pases un buen día, que te guste la tarta y sabes que como tu decías siempre seré tu niña por muchos años que cumpla.
Hoy ha amanecido lloviendo, espero que salga un poquito el sol, me lo tomaré como que has encedido mis 23 velitas
lunes, 6 de septiembre de 2010
Hasta luego
En este mes no he sido capaz de publicar nada, porque intentaba encontrar mi camino en esta nueva vida sin ti. Todo ha seguido su curso excepto yo, que sigo aún un poco perdida.
Aún sigo encontrando cosas que me transportan a tiempos mejores en los que tú me acompañabas y que me sobrecogen y sin darme apenas cuenta me sorprenden las lágrimas. Ahora ya no puedo esperar que seas tu quién me las limpie, quién me proteja. Ahora, lo único que me queda es pensar en ti cada vez que consiga alguna de mis metas, porque tú serías quién más se alegraría, acogerme a la fuerza que me dejaste porque tú serías quien me ayudaría, levantarme cada vez que caiga porque serías tú quien me daría su mano, porque siempre me acompañarás porque gran parte de ti vive en mi, porque esto nunca fue un adiós, sino un hasta luego.
sábado, 17 de abril de 2010
Tres meses
Más de tres meses sin publicar.. definitivamente he perdido mi musa (si es que algún día la he tenido)
Durante este tiempo, han pasado muchas cosas y por mi cabeza la idea de contarlas, pero a la hora de la verdad, de estar frente a frente con la pantalla bailona de mi ordenador, no encontraba la manera de contarlas y se quedaban en el camino.
Durante este tiempo me he sentido desanimada en alguna ocasión, contrariada en muchas otras y eufórica en otras tantas. Así que hoy, un día como otro cualquiera, aunque habiendo pasado una noche algo extraña, pero que en ningún caso me siento más inspirada que cualquier otro, me dispongo a dejar salir todo aquello que quiera salir.
La que más prisa tiene por salir es la euforia, esa sensación que siento cada día que termino mis prácticas. He encontrado algo que realmente me gusta, me llena y me motiva para seguir adelante, para encontrar mi camino. Creo que para alguna gente es difícil comprender que me guste lo que hago allí y me he tenido que enfrentar muchas veces a eso de “ Tiene que ser interesante pero... ¿no te da miedo?” o aquello otro de “Esos son todos unos hijos de.... ¿de verdad crees en la reinserción?” Pues no, no es precisamente miedo lo que se siente allí, aunque en alguna ocasión hayas tenido algún contratiempo, pero no, no es nada parecido a miedo. Lo que más siento es contradicción y lo que más me cuesta es mostrar esa impasibilidad al oír algunas historias. Muchas veces escuchas algo que remueve tus entrañas hasta el punto en el que sólo deseas vomitar y en tu cara, en tus gestos, no se debe notar ni un ápice de tu interior. Cada vez lo controlo más, pero es algo realmente complicado.
En otras ocasiones, incluso llegas a conmoverte, a plantearte la posibilidad de que esos hechos probados no sean realmente la verdad (aunque claro está, esto sólo lo piensas tu en tus adentros y obviamente, no dices nada) Supino error, amigos, pero inevitable. Y aquí es donde llega la contradicción. Piensas que eres la peor persona del mundo por sentir compasión por alguno de ellos sabiendo de antemano lo que ha hecho y, las caras de “dios mío, esta tía está loca” cuando he comentado esto con algún amigo no ayuda mucho. Pero siempre existen dos caras de la verdad, y aunque eres consciente de que son grandes jugadores en eso de la manipulación y de que, en ocasiones, tienen una historia bien aprendida, estos pensamientos/sentimientos/sensaciones son, al menos para mí, inevitables, aunque como buena profesional (xD) los disimulo tremendamente bien.
No existen patrones, cada caso es distinto, y por eso, no creo en la reinserción para todos los casos, es más, probablemente muchos de ellos ni se merezcan esa posibilidad. Sin embargo, me encanta luchar e intentar conseguir esa reinserción. Seguramente mi punto de vista y/u opinión sobre esto sea distinta a la de la mayoría de vosotros queridos lectores (:P), pero es cuestión de cambiar el punto de partida.
Por último (y ya voy acabando que la entrada se va a hacer más larga de lo habitual), el desánimo viene acompañado de la incertidumbre, del río que tiene tantos caminos para llegar al mar. Sin embargo, no me voy a detener en este punto porque lo tengo controlado , aunque a veces me sobrecoge una necesidad de saber y una presión de querer hacer lo correcto y de encontrarme a mí misma. Pero cuando esto ocurre, activo ese pensamiento de “tengo 22 años y tengo tiempo para rectificar” y todo se calma un poco.
Y todo esto es, a grosso modo, lo que he sentido en este tiempo pero que no he podido contar antes porque me abandonó la inspiración :)
domingo, 10 de enero de 2010
Repaso al 2010
Enero
- Estudiar para los exámenes
Valoración: mes bastante aburrido
Febrero
- Fin de exámenes
-Carnaval
-Viaje a Gerona para celebrar mi último fin de exámenes de Febrero
Valoración: Mes más interesante que el anterior
Marzo
-Empiezo mi aventura con las prácticas
Valoración: Mes menos movidito, pero igualmente interesante
Abril:
-Semana Santa en el poblado
-¿Viaje a Francia?
Valoración: Mes de diversión ^^
Mayo:
-Boda de mi hermanita
Valoración: Mes muy emocionante
Junio:
-Últimos exámenes de Junio
-Graduación
A partir de aquí, todo es muy incierto. Se abren ante mí multitud de caminos con muchas ventajas e inconvenientes muy distintos cada uno. He de elegir uno de ellos, y aún no he decidido cuál.
Por tanto, por muy visionaria que intente ser, mi mirada no puede ir más alla de Junio. Tendré que esperar para saber que me depará el camino elegido.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Subconsciente asesino
No sé que me estará intentando decir, pero no es algo normal. No suelo soñar cosas de este tipo, al menos no así. Todos hemos tenido algún sueño en el que la muerte de ese alguien nos provoca una enorme angustia y nos despertamos con una desagradable sensación. Pero en estos casos no es así, la muerte es gratuita (excepto la de Mina, que sí que me angustió un poco...). Me despierto tan normal y las sensaciones en el sueño rozan la indiferencia...
No creo en la interpretación de los sueños, por lo menos no en esas de los libros que dan explicaciones plausibles para todo el mundo. Sin embargo, la curiosidad me ha hecho buscar alguna explicación (así es el ser humano, tener un por qué supone tranquilidad) y esto es lo que he encontrado:
"Si sueña con la muerte sin sentir miedo o preocupación, representa una liberación de las preocupaciones actuales y significa lo opuesto a morir , una curación o un renacimiento está a punto de ocurrir en su vida."
No me convence demasiado esta explicación. Dicen que cuando alguien muere en tu sueños, le estás alargando la vida. Así que yo prefiero pensar que a mi subconsciente le ha embargado el espíritu navideño y está regalando vida por doquier.
De todas formas, ya comentaré si ha habido una "curación o renacimiento en mi vida" xD
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Terapia
La terapia consiste en enseñar algunas de las cosas que escribo en mis momentos de desvarío. Si alguien que lea esto escribe, o ha escrito alguna vez, sabrá lo cuesta enseñarlo...
Antes de empezar , quiero dejar claro que lo que cuento no es autobiográfico, simplemente son "sensaciones maquilladas" y como buena paciente que soy, acepto cualquier tipo de crítica y/o comentario.
Va a comenzar la primera sesión... ¿Preparados?
" Tumbada en el sofá, observo el humo de un cigarrillo. Me conmuevo al descubrir la similitud entre el humo y yo. Al igual que él, soy vulnerable, tanto que me deshago si alguien intenta atraparme, a pesar de que, y aunque suene irónico, desee intensamente ese contacto. Además, puedo llegar a ser dañina, aunque, en este caso, las heridas me las provoco yo misma.
Estos pensamientos me abruman, así que intento alcanzar los restos de una botella de vodka, en un desesperado intento por olvidar.
He acabado la botella y con ello, la esperanza de sonreír. No importa, solo es uno de tantos fracasos.
No debí olvidar el efecto depresor que produce el alcohol… aunque es cierto que me ha hecho olvidar, ahora ni siquiera recuerdo lo que era sonreír. En cambio, todo lo que deseaba arrinconar en lo más oscuro de mi memoria, se ha convertido en algo más puro. Ahora mis cinco sentidos se han hecho suyos, percibo su olor, sus caricias, sus besos e incluso puedo oír sus susurros.
Dicen que las grandes historias tienen grandes finales, pero yo hubiera deseado que toda esta historia no hubiera tenido un final, ni siquiera un gran final, sólo deseaba que no acabara.
Afortunadamente, el sonido del teléfono cae sobre mí como un gran manantial de agua helada y me aleja de esta magnífica agonía. Me apresuro a responder, quizás porque anhelo que sea él. Cuando escucho la voz mecanizada de una operadora me arrepiento de haberme esforzado para hacerlo. Intentan venderme uno de esos maravillosos aparatos que te vuelven una persona más alegre y feliz. Cuelgo el teléfono, no creo que una máquina pueda devolverme lo que yo llevo intentando recuperar mucho tiempo, quizás demasiado.
Sí… es demasiado tiempo lleno de desilusiones. Me acerco a la ventana para tener un contacto con la vida fuera de estas paredes y un rayo de luz me dice que debo seguir, debo salir y aspirar a la normalidad. Creo que tiene razón, le haré caso. Sí…hoy sí."
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Vacío
En mis últimos días me he enganchado a Dexter (serie que recomiendo) lo que me ha hecho pensar en el vacío. Él siente un vacio interior que necesita llenar, siempre con un código, el de Harry.
Yo me he preguntado sobre este vacío. ¿Acaso Dexter no es superior a los demás precisamente porque es incapaz de sentir.? No tiene esperanzas, por lo que nada le defraudará. No tiene sentimientos, por lo que nada le dolerá. No tiene conciencia, por lo que nada le remorderá.
Él no conoce el arrepentimiento, no conoce el sufrimiento, no conoce el amor así como tampoco el dolor.
No sé bien por qué, pero hoy me gustaría estar un poco más vacía. Deseraría ser impearmeable ante todo lo que sucede a mi alrededor.
Por eso, tendré que crear mi propio código y vaciarme de todo aquello que me pesa.