
Tan sólo una semana me separa del inicio de las vacaciones y de la vuelta a la vida real (porque no, ésta no puede ser la vida real :P)
Es en estos momentos en los que puedes rozar el final, en los que cada paso cuesta más que el anterior y el cuello y la espalda están resentidas de más, cuando debes ponerte de espaldas a lo que has recorrido y de frente a lo que te queda por recorrer (cómo decía un viejo proverbio chino/japonés xD)
Pues ya sólo quedan 7 días. Número considerado tradicionalmente como mágico, incluso para otros, como el número perfecto. Siete pecados capitales, siete colores del arco iris, siete notas musicales, siete maravillas del mundo y ya no sigo más... Que ya sólo queda un pequeño tirón, aunque sea el que más cuesta :D
La tranquilidad está a la vuelta de la esquina